Capitulo 12
Por un momento se quedó paralizada contemplando aquellos ojos. Eran Tan dorados que dolía mirarlos durante demasiado tiempo. Supo que era un vampiro en cuanto notó su presencia, pero no la había visto dentro del colegio.
Desde su posición bajo la chica, intentó fijarse todo lo que pudo en cada detalle de ella. Tenía el cabello oscuro, y el color de piel pálido típico de su raza. También era muy hermosa, y la expresión de su cara denotaba fuerza y determinación.
Sin bajar ni un momento la guardia, dirigió la mirada a como iba vestida. Para su sorpresa su atuendo era muy parecido al suyo, cómodo y flexible, y pudo notar la daga que llevaba sujeta en uno de sus muslos.
Meneó la mano en dirección a la daga esperando distraerla y se alegró al ver que lo había conseguido. La chica separó su mirada de la suya solo por un momento, pero fue suficiente para que hiciera un rápido movimiento e intercambiar de posiciones. Ni por un momento se le pasó por la cabeza repetir el mismo error que la otra había cometido, así que le sujetó las manos por encima de la cabeza y se inclinó sobre ella de manera amenazante.
- Vaya, eres tal y como pensé que serias. – Dijo la chica con voz risueña –
Sira no pudo hacer otra cosa que arquear una ceja desconcertada. La chica se rió entonces contenta de haber logrado llamar su atención.
-¿Me conoces? – Preguntó entonces Sira –
Fue el turno ahora de la otra sentirse desconcertada.
- Por supuesto que te conozco. Has estado saliendo sin parar en las noticias desde que te rescataron, Princesa Dainelli. – le respondió ella –
A Sira le llamó la atención la forma en que se dirigió a ella. No había dicho Princesa Vampirica, o simplemente Princesa como hacían algunos. Había dicho Princesa Dainelli, especificando el apellido como si pudiera confundirse de Princesa.
- He estado siguiéndote, pero es difícil acercarse a ti con todo tu séquito detrás – interrumpió haciendo una mueca –
Sira se quedó todavía más impresionada. ¿La había estado siguiendo? Siento la alarma explotar en su cabeza al darse cuenta de que no la había notado hasta ahora.
- ¿Por qué me has estado siguiendo? – Quiso saber –
La chica sonrió ampliamente ahora, relajando su cuerpo bajo ella, bajando sus defensas y diciéndole sin hablar que no buscaba pelea.
Sira, aunque un poco renuente al principio, se levantó y la dejó libre. La chica sonrió en respuesta y se levantó colocándose frente a ella, estirando la mano en su dirección.
- Ylenia Krushev, Princesa Vampirica del este. Pero puedes llamarme Lena.- Le dijo sin quitar la sonrisa de su rostro, aunque Sira pudo apreciar la cautela en sus ojos –
Por un momento se quedó paralizada. ¿Qué había dicho? ¿Princesa Vampirica del este? ¿Qué rayos quería decir eso?
Ylenia vio cada uno de los pensamientos que asaltaban la mente de Sira reflejados en su rostro. Estupefacción primero, seguido de desconcierto y una buena dosis de cautela.
- Te lo explicaré todo – le aseguró – pero tendrá que ser en un lugar más privado. Vamos, encontré un lugar bastante escondido y desolado por el que no va nadie, allí estaremos más tranquilas y podré contarte todo lo que necesitas saber. – le dijo mientras comenzaba a internarse entre los árboles –
Sira, queriendo acabar con la curiosidad que la invadía, la siguió.
Caminaron durante un buen rato entre los árboles, atravesaron algunas zonas donde la mala hierba les hacia dificultoso el paso, pero finalmente llegaron a una pequeña cabaña un tanto desvencijada, y que daba la impresión de llevar desocupada mucho tiempo.
Ylenia caminó sin mirar atrás hacia el interior, y Sira auque un poco renuente, la siguió.
Cuando atravesó la puerta se quedó asombrada de lo que veía ante ella. Por dentro no parecía la casucha destartalada que le había parecido desde fuera. Si, seguía siendo antigua, pero más de un modo rustico. Ante ella se extendía lo que parecía ser el comedor/salón. En la esquina más alejada había un sofá junta a una mesita con una lámpara. Justo delante había una mesa probablemente destinada a comer, y sobre ella un ordenador portátil. Esto llamó su atención y arqueó una ceja en dirección a Ylenia.
- Es lo que tiene el wifi, puedes comunicarte en cualquier parte. – Le explicó esta encogiéndose de hombros. –
Sira puso los ojos en blanco y siguió con su inspección.
Observó como al otro lado de la casita, había un pequeño fogón y unos armarios, seguramente lo que debía se la cocina. Y en el rincón más escondido, unas escaleras apoyadas contra lo que parecía un pequeño ático.
Dirigió su mirada hacia Ylenia, cuando la vio moverse a través de la habitación. Se sentó en el sofá y la miró esperando hasta que ella se acercó, sentándose en la silla frente a ella.
Ninguna de las dos hablo durante unos minutos. Ambas evaluándose mutuamente. Finalmente fue Sira quien rompió el hielo.
- ¿Que quieres decir con “Princesa Vampirica del este”?
Ylenia suspiró y por un momento sus ojos parecieron contener una gran tristeza.
- Es una larga historia, pero estoy dispuesta a empezar desde el principio si es lo que quieres. – Dijo la chica –
Sira asintió entonces mientras le sonreia timidamente dándole confianza.
- Desde hace siglos siempre ha habido dos Familias Reales Vampiricas. La Casa Real de Krushev gobernaba toda la zona este del mundo y La Casa Real Dainelli la zona del oeste. – Comenzó a explicar – Hace 20 años, la reina Krushev – se interrumpió para coger aire – mi madre, se quedó embarazada. El día que dio a luz el actual líder de los Eatbores acompañado por alrededor de cien de sus hombres, invadieron el palacio de Krushev en Rusia, y acabaron con toda La Familia Real. O al menos eso es lo que el pensó porque lo que él no supo fue que la Reina había tenido gemelos. – Susurró, sus palabras cargadas de dolor – Tuve suerte de nacer con algún problema, puesto que él medico me llevó a su consulta para revisarme. La consulta estaba un poco más retirada de las habitaciones principales de palacio, así que el médico logró huir conmigo cuando empezó todo. Mis padres y mi hermano no tuvieron tanta suerte, al igual que los criados y la guardia real. No quedó nadie con vida que supiera de mi existencia, así que el médico y su esposa huyeron llevándome con ellos.
Por un momento todo quedó en silencia, solo se podían escuchar sus respiraciones, la de Ylenia más acelerada que la suya.
- ¿Siempre supiste esto? ¿Qué eras una princesa? – quiso saber Sira –
En realidad no. Siempre supe que él doctor y su esposa no eran mis verdaderos padres, pero no el resto. Me lo contaron hace un año cuando cumplí los 18.
- Pero no entiendo que tiene que ver todo esto conmigo.¿Por qué a pedirme ayuda a mi y no a otro? – le preguntó Sira –
Ylenia pareció pensarse la respuesta durante un momento, queriendo escoger bien sus palabras.
- Creo que somos muy parecidas. Y que ambas tenemos una cuenta pendiente con esos malnacidos Eatbores. – dijo escupiendo el nombre –
- Tiene sentido. – Murmuró Sira asintiendo –
- ¿Entonces? ¿Estamos juntas en esto? – Preguntó Ylenia extendiendo su mano hacía ella –
Sira puso su mano sobre la de ella, y asintió de nuevo.
- Si, definitivamente lo estamos.
- Por ahora será mejor que vuelvas al colegio, pronto amanecerá y si se dan cuenta de que no estas tendremos a tus guardianes preguntando sin parar. – dijo, haciendo que Sira hiciera una mueca –
Luego se levantó y caminó hacia la puerta, con Ylenia siguiéndole los pasos.
- Mañana vendré en cuanto pueda escaparme. Aun tienes muchas cosas que contarme. – le advirtió Sira, haciendo que la chica asintiera.-
Cuando iba a salir de la casa, se dio la vuelta nuevamente.
- ¿Tienes suficiente comida y ropa? – le preguntó entonces –
- Del alimento puedo ocuparme yo misma, pero ando algo escasa de ropa. – Dijo un tanto incomoda -
- No te preocupes te conseguiré algunas prendas. – le respondió Sira, con naturalidad – Nos vemos mañana. – Se despidió entonces, mientras se internaba en el bosque para volver de nuevo a la realidad -
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Esto es todo por hoy! no olvoideis dejar vuestras opiniones porfavor, no soy adivina, y no puedo saber que pensais si no me lo decis.
Muchos besos a tod@s.
Lea
Pdt: En el letrero luminoso de la columna lateral pone cuando subiré el proximo capitulo.XD
martes 9 de febrero de 2010
Renacer: Capitulo 12
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bitter sweet simphony
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11:58
1 Mordiscos
Etiquetas: Saga Blood Academy
domingo 7 de febrero de 2010
Renacer: Capitulo 11
Capitulo 11
Janick se acercó a la mesa de Marguerite y se inclinó posando sus manos sobre la mesa y fulminándola con la mirada.
- ¿Cuál es tu maldito problema? – le espetó apretando los dientes –
- ¿Mi problema? No se a que te refieres, yo solo quería saber la opinión de una persona que lo ha vivido, no fue mi intención hacer que se sintiera mal – dijo ella con cara inocente, aunque sus ojos refulgían con una malicia apenas oculta –
El profesor se acercó en ese momento a ellos intentando sembrar la paz, sin conseguirlo. Así que optó por dar la clase por terminada, haciendo que todos salieran rápidamente entre murmullos y susurros.
Mientras tanto Sira se encontraba en la enfermería donde la había llevado su hermano. Le había dicho unas cincuenta veces que se encontraba perfectamente y que solo había sido un pequeño lapsus. Pero él había hecho caso omiso de sus palabras. Así que ahora se encontraba tumbada en una camilla, sometiéndose a la mirada escrutadora de la doctora.
- ¿Cómo te encuentras? – le preguntó de nuevo la mujer –
- Estoy perfectamente, como ya le dije hace cinco minutos – le respondió apretando los dientes –
Las preguntas siguieron una y otra vez. La mujer no parecía saber hacer otra cosa. De vez en cuando se giraba para explicarle algo a su hermano como si esperara obtener su permiso. Esto le pareció el colmo. La estaban tratando como a una niña de tres años cuya opinión no cuenta.
Cuando la doctora volvió a empezar de nuevo con las preguntas, no puedo contenerse más y explotó.
- ¡Ya está bien! – exclamó, sobresaltándolos –
Ellos intercambiaron una mirada con la que ella supo que estaban evaluándola de nuevo.
Sin decir una palabra más, se levantó de la camilla y corrió hacia la puerta, ignorando la voz de Alexei que la llamaba.
Corrió sin mirar atrás, necesitando un poco de aire fresco. Iba tan concentrada en alanzar su objetivo que no vio a la persona que se acercaba por el pasillo, hasta que chocó contra su pecho. Levantó la mirada hasta encontrarse con unos ojos anaranjados que la miraban preocupados.Janick.
- Hey, ¿Estas bien? – le preguntó acariciando su mentón tiernamente con las yemas de los dedos –
Ella no le contestó, simplemente intentó rodearlo en vano ya que el la retuvo por el brazo y la miró arqueando una ceja.
- ¿Qué pasa? Esta pálida Sira. Vamos, te acompaño a la enfermería se -ofreció él. –
- No es necesario, ya la acompaño yo – interrumpió entonces la voz de su hermano, que había logrado alcanzarla –
Sira miró a su alrededor, y observó como todo él mundo la miraba. Algunos con curiosidad, otros con preocupación, y el resto con lástima.
Ella no quería inspirar ninguno de esos sentimientos. Estaba harta de toda esa mierda, y no estaba dispuesta a soportar por más tiempo estar vigilada las veinticuatro horas del día como si fuera a romperse en cualquier momento.
Se tensó cuando sintió la mano de Alexei posarse sobre su brazo.
- No.- negó ella con un tono de voz bajo y amenazante , mientras intentaba soltarse de su agarre –
Su hermano arqueó una ceja extrañado por su negativa pero insistió afirmando que necesitaba reposo.
- ¡He dicho que no! – gritó entonces sobresaltándolos a todos –
- ¡Estoy harta! ¡Harta de que todos creáis que podéis decirme que hacer! ¡De que me tratéis como si fuera a desmayarme con un solo soplido del viento! ¡De que penséis que soy débil! ¡Porque no lo soy! - espetó mirando a cada una de las personas que llenaban el pasillo – ¡He sobrevivido sin ninguno de vosotros durante catorce años! Contando solo con esto – dijo señalando su cabeza – Y esto – añadió mostrando sus puños - ¡Así que estoy malditamente segura de que me las puedo arreglar perfectamente sin ninguno de vosotros vigilándome a cada paso que doy! ¡Dejadme en paz, joder! – Les chilló mientras se deba la vuelta y salía fuera del edificio –
A su salida siguió un intenso silencio que envolvió a todos los presentes. Janick vio como Alexei palidecía mientras miraba hacia la puerta por donde segundos antes había desaparecido su hermana. En cambió él no se permitió ni siquiera parpadear. Como había comprobado con Marguerite minutos antes, estar cerca de Sira y demostrar interés por ella era un problema, así que a partir de ahora ocultaría ante todos sus sentimientos por ella tras una capa de indiferencia.
Se acercó a Alexei instándolo a caminar hacia su habitación cuando aparecieron los guardianes y fue como empujar una roca de 5000 kilos.
Cuando llegaron al fin a su habitación, Alex se dejó caer en la cama tapándose la cara con los brazos.
- ¡Mierda! - Exclamó pegando con el puño contra la cama –
Janick no dijo nada, esperando a que fuera su amigo el que continuara hablando si quería.
- La he cagado otra vez.- Dijo, mirándolo ahora intensamente – La estoy atosigando y eso hace que se aleje de mi – Comprendió - ¿Pero como hago para evitarlo? Es superior a mí. Cada vez que la veo en ese estado siento ganas de ir a la guarida de los Eatbores y cargármelos a todos, pero la miró de nuevo y lo que quiero es protegerla como no pude hacerlo aquel día – añadió frustrado –
Después lo miró queriendo saber su opinión. Janick suspiró para sus adentros. Extrañamente sentía las mismas ganas enloquecedoras, de acabar con esos malditos come almas, que Alexei acababa de demostrar.
- Creo que tú no eres el único que la está agobiando. Todo el mundo lo hace. Es nueva en todo esto y creo que siente como si estuviera cautiva nuevamente. – Dijo, dejando atrás esos pensamientos asesinos -
- ¡Eso es una gilipollez! – Saltó Alexei –
- En realidad no. Piénsalo. Todo el mundo vigila lo que hace, con quien habla, cuando entra, cuando sale, todo. Debe de ser muy frustrante no poder ir ni siquiera a mear sin que alguien lo sepa.- argumentó Janick –
Su amigo pareció pensarlo durante un momento para luego fijar su mirada en él.
- Tienes razón – admitió – Pero ahora ya está hecho y todo el terreno que había conseguido ganar con ella, lo acabo de perder. Tendré que empezar a ganármela de nuevo.
- Pero sin acosarla. Déjala tomar sus propias decisiones. Conócela y déjala a ella conocerte – le recomendó –
Alexei asintió y se levantó caminando en dirección al baño.
- Voy a darme una ducha. Si vuelve me avisas. – le pidió, haciendo que Janick quisiera gemir de frustración –
- Alex..- Empezó a decir en tono de advertencia –
Su amigo se detuvo y se giró hacia él.
- Que no quiera agobiarla no quiere decir que no me preocupe por ella – Le dijo, para después perderse en el interior del cuarto de baño –
*****
Sira se internó con paso apresurado entre los árboles. Sin saber adonde ir, se dejo llevar por el instinto y caminó sin rumbo fijo, solo escuchando el sonido de los animales que le daban vida.
Caminó durante mucho tiempo, sin pensar en nada y ni en nadie, solo respirando el aire puro de las montañas y disfrutando por primera vez de un momento asolas.
Saboreó ese momento. Era la única vez que sentía que de verdad estaba sola en todo lo que llevaba de vida. Era extraño darse cuenta que en ese momento podía hacer lo que quisiera sin que nadie se entrometiera.
Corrió, saltó y se tumbo en el suelo para contemplar las estrellas. Eran preciosas, y por primera vez en su vida se sintió feliz. Se sintió llena y tranquila. Realmente relajada. Después de estar un rato admirando las estrellas, se levantó dispuesta a seguir recorriendo el bosque. Seria útil conocer cada uno de sus escondites en caso de un ataque de los Eatbores.
Caminó durante aproximadamente media hora más en dirección norte, hasta que se topó con un muro de unos dos metros de altura, al que se le sumaba una vaya de otros dos metros más acabada en puntas filosas, haciendo que traspasar los cuatro metros de altura fuera realmente difícil.
Pensó que debía ser el muro que separaba los terrenos de Blood Academy del resto del mundo. Suspiró.
¿Como sería todo aquello? ¿Se parecería en algo a las fotos que había visto en las revistas que Alexei le había dejado unos días antes de llegar a este lugar?
Sus preguntas se quedaron a un lado cuando sintió que ya no estaba sola. No se permitió tensarse, ni alertar al intruso de que se había dado cuenta de su presencia.
Notó como algo se lanzaba hacia ella, pero solo le dio tiempo a girar antes de que una figura cayera sobre ella lanzándola al suelo. Sus ojos se encontraron entonces con unos dorados que refulgían hacia ella con intensidad.
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Uyyyyy!!! ¿Quien sera?
El proximo capitulo el martes.XD
No os olvideis de dejar vuestro comentario, porfa.
Muchos besos,
Lea
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viernes 5 de febrero de 2010
Renacer - Capitulo 10
Capitulo 10
Jan y Sira entraron corriendo al edificio, intentando llegar a su aula antes que el profesor traspasara la puerta. Los alumnos que llenaban todavía los pasillos, los miraron extrañados mientras se apartaban para dejarles paso.
Cuando al fin llegaron a clase, suspiraron tranquilos porque el profesor no había llegado aún.
Todavía faltaban alumnos por llegar, pero los pocos que habían se giraron a mirarlos con curiosidad para luego ponerse a murmurar entre si.
Sira se dio cuenta hacia donde se dirigían sus miradas, y fijó su vista en su mano unida a la de Jan. Se soltó enseguida de su agarre, y se giró hacia donde estaba sentada Layna que le hacía señas para que se sentara con ella.
Cuando llegó junto a su nueva amiga, esta la miró con curiosidad y una sonrisa cómplice que no entendía muy bien.
- ¿Qué? – le dijo, confusa –
- ¿Qué pasó? – le preguntó en un susurro, mientras intentaba ocultar sus expresiones de los demás compañeros que las miraban con total descaro –
- ¿Qué paso de que? – dijo Sira con expresión extrañada, aunque sabía a que se refería Layna –
- No me vengas con esas Sira. Esta mañana no estabas cunado me desperté, y no apareciste tampoco a desayunar por el comedor. ¡Y ahora apareces corriendo, toda sonrojada y cogida de la mano del mismísimo Janick Borthok! – Exclamó, y aunque lo hizo en un susurro, varias cabezas se giraron a observarlas.-
Sira vio como Janick y su amigo, se giraban también a mirarlas. Su amigo le lanzó una sonrisa burlona, y Jan la miró con una mezcla de ternura y mortificación. Al parecer su amigo lo estaba sometiendo al mismo examen que Layna le estaba sometiendo a ella. Se giró hacia su amigo y la fulminó con la mirada.
-Ssssssh. ¡Baja la voz! – la regañó ella –No pensaba que fueras tan indiscreta, creía que Oddie era la escandalosa. – bromeó mientras veía como el rostro de su amiga cambiaba de color a un rojo intenso –
- Lo siento. – se disculpó esta, avergonzada – ¡Pero es que es tan emocionante! – añadiendo, girándose de nuevo hacia ella con la mirada cargada de entusiasmo –
En ese momento la puerta golpeó la pared causando un gran estruendo y llamando la atención de todos los presentes.Sira arqueño una ceja al ver entrar a Oddie, con una cara que podía hacer temblar al más temible vampiro. Su amiga fijó la mirada en ella y caminó con paso resuelto hacia donde se encontraba con Layna.
Se sentó en la silla de al lado, y la miró fijamente con una pregunta claramente reflejada en su mirada.
- ¿Dónde diablos has estado? – preguntó en voz alta, llamando la atención de toda la clase nuevamente –
- Ssssssssh. ¿Quieres bajar la voz? - le pidió Sira, avergonzada por ser el centro de atención –
Oddie pareció darse cuenta de donde estaban y bajó la voz hasta convertirla en un susurro casi inaudible.
- Bueno, ya he bajado la voz, ahora dime donde has estado. – le pidió otra vez – El muy imbécil de tu hermano está buscándote por todo el colegio – Le advirtió –
Sira gimió ante eso. Porque tenía que ser todo tan complicado. Había estado durante años encerrada entre cuatro cochinas paredes a merced de unos locos que la odiaban a ella y a toda su raza. Y ahora que por fin estaba libre no podía dar un paso sin tener a todo el mundo buscándola para pedirle explicaciones. Era tan frustrante. Incluso Janick. Ahora que lo pensaba, estaba segura que su encuentro en el lago no había sido casualidad. La había seguido como si fuera una niña traviesa a la que tuvieran que mantener vigilada. Incluso era probable que su hermano lo hubiera mandado para hacerlo.
Sus pensamientos se vieron interrumpidos ante la llegada del profesor al aula.
Era un hombre calvo y bajito. Con un bigote largo y blanco que acababa en punto en ambos extremos, dándole un look anticuado. Su mirada era franca y directa y se le notaba que no tenía una pizca de maldad.
El hombre se dirigió a su mesa y se sentó para empezar a pasar lista de los alumnos.
Fue nombrando uno por uno a los alumnos por orden alfabético, hasta que llegó a la D.
- Dainelli, Alexei. – llamó el hombre –
Al ver que nadie contestaba levantó la vista de la lista y miró alrededor de la clase buscando la cara de su hermano,
En ese momento se escuchó como alguien llamaba a la puerta y después se abría hasta que pudo verse a su hermano allí plantado con expresión feroz y enfadada.
- Señor Dainelli, me alegra que después de todo quiera honrarnos con su presencia – le dijo el profesor en tono sarcástico mientras le lanzaba una mirada de censura por llegar tarde –
Alexei cogió aire queriendo evitar mandar al diablo al profesor.
- Lo siento señor Gronswell, tuve un pequeño problema y no pude llegar antes. – le explicó él, mientras se giraba para fulminar con la mirada a Oddie –
Sira siguió la mirada de su hermano hasta llegar a Oddie, que lo miraba con una expresión entre retadora y burlona. Sira desvió de nuevo su mirada hacia su hermano y arqueó una ceja extrañada. Este pareció notar su mirada porque la miró a ella. En su mirada pudo atisbar una mezcla de alivió y enfado que la hizo apartar su mirada de él al instante queriendo postergar la discusión que sabía que iba a tener con él. Era demasiado frustrante sentirse como el bicho raro, la chica inadaptada e ignorante que había pasado su vida encerrada entre cuatro paredes, para que encima ahora que había conseguido librarse de todo eso no pudiera ni era a mear sin que alguien la siguiera o le pidiera explicaciones de donde había estado.
El profesor dejó entrar a Alex, con la advertencia de que no volviera a llegar tarde, y siguió pasando lista. Como no, la siguiente era ella.
- Dainelli, Sira. – Dijo el profesor –
- Presente. – Respondió ella, imitando la respuesta que había escuchado a los alumnos anteriores a ella en la lista –
El profesor levantó su mirada hacía ella y la observó con curiosidad.
- Es un placer tenerla entre nosotros, princesa. – Dijo el hombre, haciendo que toda la clase se girara a contemplarla –
¡Joder! Porque todo el mundo tenía que hacer ese tipo de comentarios que atraían la atención de todo el mundo hacía ella. No le gustaba destacar. Prefería mantenerse en las sombras, era más fácil observar que ser observado.
Sintió como el codo de Oddie se clavaba en su estomaga, y se giró a mirarla enfadada. Esta le hizo un gesto que le dio a entender que debía responderle al señor Gronswell, así que hizo acopió de valor y fijó su mirada en el profesor.
- Gracias, señor. – Le respondió ella algo indecisa de si esa era la respuesta correcta –
Al parecer si, puesto que el hombre le sonrió con calidez antes de enfocar su mirada nuevamente en la lista para seguir pasando lista.
El señor Gronswell era el profesor de Biología Vampírica. Para su pesar cuando ya llevaba algo más de media clase salió el tema de cuanto tiempo real podía aguantar un vampiro sin alimentarse.
El profesor explicó que normalmente un vampiro no podía aguantar más de 1 semana sin alimentarse, puesto que comenzaba a sentirse débil y perder fuerza acompañada de tal dolor que él mismo acaba saliendo a la luz del sol para suicidarse y acabar con tal sufrimiento.
Sira comenzó a sentirse mal mientras el profesor relataba cada uno de los síntomas que sufría un vampiro en caso de desnutrición. Su mente voló al pasado recordando cada detalle, cada grito de dolor que había escapado de sus labios mientras ella misma sentía cada uno de esos síntomas. Mientras el dolor la desgarraba por dentro hasta dejarla sin palabras, sin aliento para pronunciarlas.
- ¿Cuánto tiempo te mantuvieron a ti sin alimentarte Sira? – Dijo una voz haciéndola salir de los recuerdos –
Miró alrededor de la clase, a todos los que había allí. Hasta que su mirada se posó en la de Marguerite, que la contemplaba con un destello de malicia en la mirada.
- ¿Qué? – preguntó todavía aturdida por los recuerdos –
- ¡Cierra la boca Marguerite! – exclamó Janick con tono de advertencia, mientras fulminaba con la mirada a la chica –
- ¿Qué pasa? ¿Solo es simple curiosidad? – le dijo mirándolo de forma vengativa, mientras volvía su mirada hacia Sira – Te preguntaba cuantos días te mantuvieron los Eatbores desnutrida.
Los recuerdos de aquellos días volvieron en tropel a su mente. La vez que mas tiempo la había tenido sin alimentar había sido un mes. Había sido horrible. Casi había muerto aquella vez. Y lo había deseado. Lo había deseado tanto que casi lo había logrado. El dolor era tan enorme. Al no tener alimento, su cuerpo había ido alimentándose de ella misma hasta dejarla casi en los huesos. Recordó cuando un día casi el final del mes uno de sus carceleros le dio un espejo para que se observara. Ella apenas había podido sostenerlo entre sus manos. Pero había logrado hacerlo esperando que ellos cumplieran su promesa de alimentarla cuando lo hubiera hecho. Obviamente ellos no lo habían hecho, pero ella si que se había mirado en el espejo. Y había sido monstruoso. Como ver un cadáver que la miraba desde el otro lado del espejo.
Sintió como unos brazos la zarandeaban suavemente, y como una voz la llamaba con insistencia. Abrió los ojos y se encontró envuelta entre los brazos de su hermano que la estaba sacando en brazos ante la atenta mirada de sus compañeros. Durante un momento su mirada se cruzó con la de Janick, y este la miró con tanta ternura y tristeza que consiguió que su corazón se aliviara aunque solo fuera un poco. Lo último que vio antes de salir del aula, fue como se dirigía hacia Marguerite, su mirada convertída en una mascara de furia helada.
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Esto es todo por hoy. El proximo capitulo el domingo.
Porfa dejad vuestros comentarios. xoxo
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bitter sweet simphony
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11:38
5
Mordiscos
Etiquetas: Saga Blood Academy
Vuelve Blood Academy!!!!!
Ahora que tengo más tiempo libre para escribir, voy a retomar esta historia que tanto han estado pidiendo. No saben cuanto me alegraba ver vuestros comentarios pidiendo más capitulos. Aunque no tenia tiempo de escribirlos, me ilusionaba mucho ver que os acordabais de la historia y queriais más. Asi que regresa de nuevo esta historia.
Esta noche a las 20:30 hora española el capitulo 10. Al pie de el capitulo, diré para cuando el capitulo 11.
Eso si! y ya se que me repito, pero es que no me hacen caso...no sean mal@s y dejen un comentario dando su opinión, aunque no sea buena. Yo no soy adivina y no se si les gusta o no si no me lo dicen.
Muchos besos, l@s espero esta noche!
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bitter sweet simphony
en
06:54
4
Mordiscos
Etiquetas: noticias
martes 2 de febrero de 2010
Ya pasamos de las 7000 visitas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Muchas gracias a todos los que visitan nuestro blog, y nos siguen habitualmente!
Y aunque haya veces que como yo (Lea), se nos haga dificil publicar por motivos profesionales, por estudios etc, seguimos pendientes. Yo en concreto he tenido muy poco tiempo ultimamente y no he podido escribir nada, a tod@s l@s seguid@res de Blood Academy quiero decirles que no he abandonado esa historia. Blood Academy seguirá , quizas tarde un poco, pero seguirá, eso os lo puedo asegurar.
Y quería deciros, que como bien dijo Firiel en una entrada anterior, los mensajes que vosotros dejais o no, determinan mucho a la hora de que escribamos. Yo de verdad me bloqueó si publico y publico y nadie me comenta. Me pregunto ¿Gustará? No lo creo porque si fuera así al menos puntuarian con las estrellas que hay al pie de cada entrada, pera nadie vota, nadie comenta, nadie dice nada.
Si aunque fuera puntuarais con las estrellas nosotros sabriamos si lo habeis leido y que os ha parecido, y no sentiriamos que estamos haciendo un trabajo para nada.
Bueno, y después de esto solo me queda repetir de nuevo ¡MUCHAS GRACIAS A ESTAS 7000 VISITAS!
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bitter sweet simphony
en
09:46
3
Mordiscos
Etiquetas: divagaciones




























































